Historia económica del Uruguay desde la óptica de Ramón Díaz
|
|

Adolfo Castells vuelve con todo para hacer un inventario del segundo año de la administración progresista. Desde la economía a las relaciones internacionales, pasando por temas institucionales y eminentemente políticos, el autor analiza en detalle las contradicciones progresistas. En sus páginas, el libro demuestra que bajo un imposible discurso que trata de entretener a todos los sectores de la sociedad, el gobierno izquierdista viene incurriendo en los peores vicios que son propios de las tradiciones demagógicas de la política latinoamericana de sus mas funestas épocas.
Para los que quieran repasar las barbaridades del primer año del progresismo en el poder, les sugerimos la primera entrega de Castells: La Gran Ilusión.
PD: Cuando vayan a la librería no estén seguros que van a encontrar el libro de Adolfo Castells en la vidriera junto a las decenas de bestsellers sobre los tupamaros. Probablemente tengan que pedirlos en el mostrador, y esperar que el empleado piense... y luego lo busque por lo estantes hasta encontrarlo (así son las cosas en la era progresista)
Aprender la lección de España, que entendió la "lógica capitalista", y dejar
de culpar de los males propios a los demás, deberían ser algunas de las decisiones
que América Latina tendría que adoptar para salir de la situación en la que
está. Estas son algunas de las conclusiones a las que se arribaron en la presentación
del libro "Las
venas tapadas de América Latina" del historiador Marcos Cantera Carlomagno,
que plantea el efecto negativo que tuvo la herencia cultural de los colonizadores
en el nuevo continente, según informó "Búsqueda" en su número del 26 de julio.
América Latina estuvo condenada desde su mismo nacimiento a "vivir con sus venas
tapadas" porque la España que la descubrió y la conquistó a partir de 1492 no
estaba en condiciones de imponer "un aparato productivo robusto y sustentable",
"una administración eficaz y honesta", "una sociedad tolerante
y cultivada" ni "una escala de valores basada en el trabajo y el afán
de progreso".
Aquella sociedad española estaba "carcomida por la caída
constante de la producción, por la omnipresente corrupción, por
la burocracia laberíntica, por la mediocridad gubernamental, por el parasitismo
y la intolerancia", afirma el historiador Marcos Cantera Carlomagno en
su libro "Las
venas tapadas de América Latina", presentado el 25 de julio en Montevideo.
El autor, un uruguayo que vivió durante décadas en Suecia y ahora
reside en Argentina, pone en tela de juicio la teoría de la dependencia
económica y la explotación imperialista como origen del subdesarrollo
latinoamericano. Siempre aparece "el lobo del cuento" - dice - que
"no pertenece al mundo latinoamericano".
|
Gabriel Bucheli comentó en "Brecha" sobre el primer tomo que "...Maiztegui nos ofrece un libro muy bien escrito y rico en el relato pormenorizado de los hechos, ilustrados muchas veces con jugosas anécdotas, dando prueba de su erudición. Cumple con el objetivo de presentar ordenadamente el proceso histórico, deteniéndose en los momentos más críticos y polémicos para desbrozar desde allí, por un lado, el accionar de los actores, y por otro, las diversas miradas interpretativas que de esos hechos se han realizado. No olvidemos que algunos de los temas han constituido fuentes de amplias discordias historiográficas, muchas veces marcadas por la pasión partidaria: el artiguismo, la independencia, las primeras presidencias, el origen de los partidos, la Guerra Grande y el fusionismo".
|
El 10 de octubre de 1957 apareció en las librerías la novela "La Rebelión de Atlas. Lo que acababa de cobrar vida es uno de los hitos culturales del pasado siglo, la mejor y más influyente obra de una novelista de origen ruso que ya se había convertido en una figura gracias a su anterior novela, "El Manantial". Si en "El Manantial" abordaba el individualismo desde el punto de vista de la persona, la nueva novela hablaría de sus consecuencias sociales; en realidad de los efectos económicos y morales de su opuesto: el colectivismo. Según la propia autora se trataba de "un misterio no sobre la muerte del cuerpo del hombre, sino sobre la muerte de su espíritu".
Aquella idea de que todos tenemos que sacrificarnos por el bienestar general, aunque tiene un enorme atractivo, lleva oculta una depravación moral absoluta, con consecuencias económicas desastrosas. O esa, al menos, es la idea de esta autora, nacida en Rusia (1905), y que logró escapar en 1926 del totalitarismo a que el movimiento bolchevique había llevado a su país. La joven Rand fue testigo de primera mano el efecto depravador de la personalidad que tiene el colectivismo llevado, bajo la mano de Lenin, a su máxima expresión.
También abordó los aspectos económicos del colectivismo y cómo, según se iba extendiendo en su novela por todo el país se retraía la división del trabajo, que es el fundamento económico de la sociedad. E incluso las conquistas de la tecnología puesta al servicio de la sociedad por los empresarios comienzan a abandonarse. Todo gracias a principios como de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades. Una idea que convierte el compañerismo y los esfuerzos de los trabajadores de una fábrica en envidia y odios mutuos sin límite, y les transforma de personas productivas en aspirantes a parásitos. Pero toda la novela gira sobre los aspectos morales del comportamiento, incluso cuando aborda aspectos económicos.
La acción se desarrolla a partir de una sencilla idea. Ante el avance imparable del colectivismo, que se infiltra en el pensamiento, en la política, en los medios de comunicación, los héroes randianos, aquellas personas que se aferran a sus propios objetivos, que ponen al servicio de una idea todas las capacidades creativas del hombre, se declaran en huelga. El mundo se sume en una ideología antisocial, y ellos deciden retirarse para crear un mundo propio, oculto al resto de la humanidad, que es una utopía capitalista. Ella pensó en llamar a su novela "La huelga", pero su marido, el actor Frank O'Connor, le sugirió el que sería su título definitivo.
Más sobre "La Rebelión de Atlas" puede leerse aquí. También hay un video de una conferencia sobre el libro aquí.
Cómo conseguir el libro
Es posible que "La Rebelión de Atlas" se pueda encontrar en Librería Yenny en el Punta Carretas Shopping. Hace poco se lanzó algún título de Ayn Rand en esta librería, pero no estoy seguro si "La Rebelión de Atlas" está disponible. En el catálogo argentino de Yenny el libro está disponible.
"La Rebelión de Atlas" puede comprarse también en internet. El libro ha sido reeditado en Argentina por la editorial Grito Sagrado. También se pueden conseguir ediciones anteriores en español aquí.
La versión en español de "La Rebelión de Atlas" también puede conseguirse en The Aynn Rand Bookstore y en Amazon.com.
|
A los tupamaros les faltó la astucia de Johnson para lidiar con Jorge Zabalza. El ex-guerrillero enfrenta desde hace años a sus viejos cómplices, discrepando con lo que él considera un "apartamiento" de la línea ideológica y de acción de Raúl Sendic y el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) original. Zabalza ha hecho periódicas declaraciones sobre el pasado del movimiento tupamaro que desdibujan la heróica historia oficial esmeradamente construida en decenas de libros y otros documentos.
Algunas revelaciones que contiene el libro "Cero a la Izquierda", que relata la biografía del ex dirigente tupamaro, causaron malestar en integrantes y ex integrantes del MLN. El diputado Luis Rosadilla, que semanas atrás abandonó el MLN junto al senador Eleuterio Fernández Huidobro por diferencias internas, exhibió su malestar ante el libro, pero declinó hacer declaraciones. "Me llamo Luis Rosadilla. Es una respuesta corta, la de él (por Zabalza) es más larga", se limitó a decir. Por su parte, el diputado Juan José Domínguez, integrante de la dirección nacional del MLN, declaró a "Brecha" que Zabalza "juega una mala pasada, porque cualquier organización puede tener una serie de planteos que no necesariamente tiene que hacérselos a los demás. Esto es una cuestión muy negativa de su parte".
La insurrección popular fue la utopía tupamara al menos hasta 1995, dijo Jorge Zabalza a "Brecha" en su edición del viernes 12 de octubre, y con esa idea se emprendieron acciones armadas y se mantuvieron vínculos operativos y financieros con grupos revolucionarios extranjeros.
"Brecha" dice que en el libro "quedan claras las discrepancias de la mayoría del mln con varias posiciones de Raúl Sendic, a quien incluso llegaron a excluir de una reunión convocada especialmente para discutir cómo contener sus incursiones públicas, debido al convencimiento de que estaba fuera de sus cabales".
"...mientras en diciembre de 1985 se convocaba a la tercera convención nacional tupamara para discutir varios temas de importancia, entre ellos la reorganización, el libro revela que simultáneamente se iniciaron las primeras reuniones secretas del “Grupo de los 17”, una dirección paralela que funcionaba a escondidas del resto de la “orga” y que tenía entre sus integrantes a Sendic, Zabalza, Mujica, Huidobro, Manera y Marenales. Los tres objetivos fundamentales de ese grupo, según el libro, eran mantener despierto el horizonte insurreccional, sostener el vínculo con movimientos guerrilleros del exterior y garantizar los mecanismos de financiamiento gracias a esta relación de solidaridad internacional o mediante las modalidades “a la antigua”, que consistían en expropiaciones o asaltos".
“La guita tiene que venir de los ricos”, decía por aquellos años José Mujica, según el autor. Así, las expropiaciones continuaron como forma de financiar al MLN, pero también llegaba dinero gracias a la solidaridad de otros movimientos revolucionarios, como la ETA vasca, el Movimiento Todos por la Patria (MTP) de Enrique Gorriarán Merlo y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTAa) de Perú. Como ejemplo de ello el periodista menciona un viaje realizado por Zabalza en noviembre de 1993 a Perú a buscar dinero aportado por el MRTA. Allí trabó amistad con Néstor Cerpa Cartolini, quien en 1997 resultó muerto al liderar la toma de la residencia del embajador japonés en Lima, en la que Zabalza quiso pero no pudo participar. El libro sostiene que ese viaje del “Tambero” se inscribió en una estrategia orgánica y colectiva seguida entre el 92 y el 94 con el fin de conseguir dinero para cubrir el déficit de 100 mil dólares que tenía la radio Panamericana (la CX 44 de entonces, manejada por el MLN).
Las diferencias internas se profundizaron con los años, al extremo que uno de los “viejos”, que también integraba el Grupo de los 17, Jorge Manera Lluveras, decidió a mediados de 1988 alejarse de la dirección del MLN. Entre los motivos esgrimidos señaló el deterioro del relacionamiento en la dirección por “vanidad, autobombo, caudillismo, protagonismo, afán de lucimiento y predominio”. “Los caudillos o aspirantes aceptan adulones y en ciertos casos se dejan influenciar por éstos”, añadía Manera, según Leicht. Más o menos por esos días Zabalza, Julio Marenales, Arturo Dubra y Luis Rosadilla viajaban a Libia procurando nuevas fuentes de financiamiento y la posibilidad de entrenamiento para 20 militantes tupamaros, lo cual se logró en setiembre de 1989.
En enero de ese año se había producido en Argentina el intento de ocupación del regimiento militar de La Tablada por parte del MTP, liderado por el ex ERP Enrique Gorriarán Merlo. El MTP era uno de los movimientos amigos del MLN. Los tupamaros debatieron qué posición tomar y predominó la postura de Sendic y Cultelli de expresar su solidaridad (que incluyó el asilo de varios militantes argentinos en Uruguay).
En abril de ese año se realizó el referéndum sobre la ley de caducidad y, según el libro, el MLN montó un “plan defensivo” previendo un levantamiento de sectores del Ejército en caso de que triunfara la papeleta verde.
En abril de 1991 ocurrió uno de los hechos más traumáticos para los tupamaros, que según la publicación “comenzó a socavar su histórica posición frente a las acciones armadas”. Un grupo asaltó la distribuidora de diarios y revistas de Eddie Espert y en el lugar apareció un documento de identidad de Ricardo Perdomo, histórico militante tupamaro. Zabalza dijo a "Brecha" que luego del asalto la imagen de Perdomo “quedó muy deteriorada. Yo oí hasta expresiones que hablaban de bandidismo, pero Perdomo no hizo nada en beneficio propio, no era un bandido”.
La extradición de tres vascos acusados de pertenecer a la ETA, en agosto de 1994, puso en juego otra vez la solidaridad del MLN con “quienes desde 1985 los habían apoyado económicamente en varios momentos difíciles”. Pero particularmente para Zabalza, relata el libro, “era la oportunidad de poner a prueba la fuerza militante que desde años atrás venían acumulando, de bautizarla con fuego en una instancia confrontativa”. En la tarde del 24 de agosto, y mientras la dirección del mln se reunía en una camioneta Combi para evaluar la situación, había otro ómnibus “repleto de cócteles molotov y 5 mil miguelitos, además de una banda de jóvenes radicales deseosos de entrar en acción”.
|
![]() |
Si bien Seregni nunca apareció vinculado al MLN, las investigaciones realizadas en el Ejército y que fueron reflejadas en las actas concluyeron que el grupo "1815" mantuvo contactos en diferentes momentos con dirigentes tupamaros como Henry Engler, Adolfo Wassen Alaniz, Mauricio Rosencof, Amodio Pérez y Raúl Sendic, así como con líderes comunistas como Jaime Pérez, Rodney Arismendi y Aurelio Pérez, este último jefe de un aparato armado clandestino del PCU que los militares afirmaron haber detectado. Los oficiales "1815", los tupamaros y los comunistas intentaron diseñar el plan “Contragolpe".
El plan consistía en dividirse entre militares, comunistas y tupamaros diferentes zonas de Montevideo y de otros puntos del país para resistir el golpe militar, que llegó el 27 de junio de 1973.
De las reuniones participaban los coroneles Carlos Zufriategui e Ismael Castelao, los tupamaros Engler y Wassen, y los comunistas Jaime y Aurelio Pérez. Pero al grupo de militares también se involucró a los capitanes Juan Carlos Rodríguez y Carlos Caban, a los mayores Brum Canet, Guillermo Castelgrande, Juan Antonio Rodríguez, Carmelo López, Jaime Igorra, Carlos Dutra, Julio Giorgi y Walter Maceiras, a los tenientes Irmo Bidegaray y Saverio Cassella, al teniente coronel Luis Lazo y a los coroneles, Oscar Petrides y Hugo Frigerio, además del oficial Walter Alcalde.
El plan, según las actas, fracasó debido a que Aguerre observó que había diferencias importantes entre el MLN y el PCU, y de estos con los militares. Aguerre y Montañez en realidad creían que no se podría resistir un golpe y que debía abortarse antes, en cambio el PCU se preparaba para una resistencia con grupos de más de ochenta hombres que se denominaban centurias y que se subdividían en grupos.
De las actas también surge que las Fuerzas Armadas perseguían a cualquiera de sus miembros que fueran directa o indirectamente relacionados con el comunismo, además de los sediciosos. Así fueron siendo purgados uno a uno los difersos oficiales. Dos de ellos están vinculados al gobierno actual: el subsecretario de Transporte, Luis Lazo, el ex subsecretario de Vivienda, Jaime Igorra.
Lazo fue degradado en 1972 con el argumento de que Engler había reconocido su casa como lugar de encuentros y que también recibió acusaciones de Carlos Caillabert, según la versión de los militares. Lazo argumentó que había un complot en su contra que involucraba a algunos camaradas y a tupamaros.
Igorra, en tanto, fue degradado en julio de 1976 por su vinculación al "1815", pero según las actas negó haber estado en conocimiento de que se trataba de un grupo con ideología "comunista". A Igorra se lo acusaba de haber participado de una reunión, pero dijo que "estaba totalmente ignorante" de los planes y que incluso los reprobaba. Luego que a Castelgrande lo acusaran de pertenecer al Partido Comunista, Igorra dijo que recién se enteraba y valoró que "no es solamente una falta de lealtad hacia las Fuerzas Armadas, sino que es una falta de lealtad hacia el amigo", según el acta recopilada en el libro. Más adelante, Igorra dijo en su defensa que a los comunistas "no les gusta lo que estamos haciendo, que con nuestra actitud sana estamos ganando al pueblo, estamos ganando posiciones al Partido Comunista". Igorra no logró convencer al tribunal de su inocencia.
Seregni, Licandro y Zufriategui
El Tribunal de Honor que juzgó la conducta moral del general Líber Seregni se apoyó en tres aspectos: se le adjudicaba la autoría de dos comunicados previos a la asonada del 9 de julio de 1973, que tenía recomendaciones de corte militar para el comportamiento de los militantes en esa ocasión; que nunca había rechazado el apoyo que el Frente Amplio había recibido de los tupamaros; y que había tenido una actitud política que a juicio del general no podía ser analizada en el campo del honor. También fue acusado por no contar con el aprecio de sus camaradas de los centros sociales militares. Carlos Zufriategui, según las actas, habría dudado al negar la autoría de los comunicados previos a la asonada. En tanto, el general Víctor Licandro, si bien fue detenido el mismo día que Seregni, fue juzgado dos años después.
"Ultimas Noticias", Jueves 10 de Abril de 2008
![]() |
* ¿Qué dirigentes traicionaros al PCU?
* ¿Quiénes colaboraron con los militares? Conozca los delatores.
* Marina Arismendi integró el Aparato Armado del PCU. ¿Qué función cumplía?
* ¿Rodney Arismendi entregó el fichero comunista? ¿Fábula o realidad? ¿Por qué fue liberado?
¿Cómo fue su vida en el exilio? ¿Qué dijo?
* ¿Cómo llegaba el dinero de la URSS para el PCU y la CNT?
* En el año 1971, en plena campaña electoral, el gobierno soviético apoyó al PCU y al FA a
través de una operación comercial encubierta. ¿Cómo fue la maniobra?
Las respuestas a esas y otras preguntas del pasado del Partido Comunista del Uruguay se contestan en "Secretos del PCU", según su autor.
El empresario y dirigente colorado Sergio Molaguero, publica el 29 de mayo un libro titulado "Conocer la verdad" en que narra los 69 días de 1972 en que estuvo detenido por la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales (OPR 33), integrada por el hoy prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez.
En el libro Molaguero relata que fue golpeado, le inyectaron drogas y lo tuvieron atado con alambres, cuerdas y cadenas en tres diferentes lugares usados como centros de detención clandestina, según informó ayer "El País".
Molaguero cuestionó declaraciones del prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, publicadas por El País el pasado domingo. En ese sentido, sostuvo que Vázquez, ex integrante de la OPR-33 y hermano del presidente de la República, dirigió el comando que lo secuestró y que conoce a una persona que en la entrevista afirmó no conocer, ya que ambos fueron parte del operativo de su secuestro.
Según dijo Molaguero a El País, "el operativo Marcelo era comandado por Jorge Luis Vázquez Rosas, alias Marcelo, quien recibió la orden de secuestrarlo, y el grupo estaba integrado por 10 personas, entre ellos Pablo Farías, alias Ruben, que dirigió otro equipo".
Vázquez sostuvo que no conoce a Walter Gómez ni a Pablo Farías, ambos vinculados al robo de los cofre fort del Banco Caja Obrera de Pando en 2002. El primero de ellos fue encarcelado por ese caso, pero luego fue trasladado a la prisión de Flores, de baja seguridad, de la que se fugó sin mayores problemas el 13 de marzo de 2006.
El senador blanco Julio Lara indicó que Jorge Vázquez intervino para el traslado de Gómez a la cárcel de Flores, la que por sus antecedentes no correspondía, lo que el jerarca desmiente.
"Él (Vázquez) dijo que durante estos tres años se le ha acusado de muchas cosas y nadie ha podido probar nada, que todos los que lo acusamos de algo vamos a tener que mostrar las pruebas en la Justicia. Yo lo recibo como un tiro por elevación, e iremos a la Justicia si es necesario", afirmó Molaguero. Agregó que Vázquez "omite en todos sus términos las razones por las que estuvo preso".
Molaguero indica en el libro que Vázquez curó sus heridas en un momento de su cautiverio, que recriminó a algunos de sus captores porque "se les fue la mano" con el trato violento que le infringieron y que era uno de los cabecillas.
El empresario sostiene en la publicación que debido a las condiciones en que estuvo detenido le salieron escaras en las muñecas, talones y espalda, además de las heridas y lesiones sufridas por las ataduras de manos y piernas, los golpes e inyecciones.
Antes de editar el libro, Molaguero solicitó a Jorge Vázquez que aportara su versión de los hechos, pero no tuvo respuesta. Fue secuestrado el 11 de mayo de 1972 con 23 años, cumplió los 24 cautivo en un aljibe. Su liberación fue el 19 de julio.
Asistencia sanitaria
Interrogado en radio "El Espectador" sobre su participación en el secuestro de Molaguero, Jorge Vázquez respondió: "Sí, tuve una participación relativa. Mi participación en ese hecho fue de apoyo desde el punto de vista asistencial, de sanidad". Vázquez fue capturado 11 días después de liberado Molaguero y condenado por la Justicia militar a cumplir 16 años de prisión. Fue liberado con la ley de amnistía de 1985.
![]() |
El lapso que aquí se aborda comenzó con los coletazos de la crisis capitalista de 1929 para abrirse a un período expansivo que la sociedad registró como destinado a eternizarse, pese a las hurañas advertencias de la "generación el 45". Fueron los años del "neobatllismo", signados pro la prosperidad económica, la llegada del último flujo de inmigrantes, las leyes avanzadas y la forja de un modelo social que se exhibía ante el mundo como ejemplo de integrada cohesión.
A partir de mediados de la década del 50, el juego caleidoscópico de factores diversos derivó en una inesperada decadencia de la que el país nunca más se recuperaría totalmente: la reflejó incluso el lenguaje, y los orientales debieron familiarizarse con términos "tercer mundo" o "subdesarrollo"; el optimista "Como Uruguay no hay" devino "El último que apague la luz". A través de las páginas de este libro desfilan los años satisfechos : el Graf Spee, el retorno del batllismo al gobierno, la búsqueda de petróleo del padre Améndola, la victoria histórica de Maracaná, el Poder Ejecutivo colegiado, el tesoro de las Masilotti y tantos hechos de un país risueño y sonriente. Y también el tiempo de los sueños rotos, con la alternancia de los partidos en el gobierno, la culminación del proceso de unidad sindical, el surgimiento de la guerrilla urbana, la intolerancia y la violencia. Pasan así, como sombras de un ayer que a veces parece tan lejano y a veces tan próximo, los líderes que enfrentaron aquella metamorfosis: Luis Batlle Berres, Arismendi, Vivián Trías, José D´Elía, Nardone, Fernández Crespo, Wilson Ferreira Aldunate, Raúl Sendic, Líber Seregni y Jorge Pacheco Areco, entre otros muchos. Forjadores todos de la realidad que, con su inevitable carga de frustraciones, heroísmos y esperanzas, transitamos en la actualidad.
La sociedad uruguaya es discriminadora. La escuela es donde más ocurre la segregación. La niña negra "siempre es la vendedora de pasteles" en las fiestas de fin de curso. Estas son algunas conclusiones de una publicación presentada ayer. El libro "Población Afrodescendiente y Desigualdades Étnico - Raciales en Uruguay" muestra la realidad de los afrodescendientes en el país desde su llegada a partir de fines del 1700 -como esclavos traídos de África- hasta la actualidad, según informó "El País" el 04-12-2008.
El 10,2% de la población de Uruguay es afrodescendiente. La mayoría de las personas negras del país son jóvenes y pobres, indicó Wanda Cabella, cuando le llegó el turno de presentar el capítulo sobre el "Panorama de la infancia y la adolescencia en la población afrouruguaya". En los menores de 20 años la proporción de personas afro alcanza el 13,8%.
La proporción de niños y adolescentes negros que está por debajo de la línea de pobreza es significativamente mayor que la de los niños y adolescentes blancos. Un 57% de los menores de 19 años afrodescendientes viven por debajo del límite, mientras que entre los blancos la cifra baja al 28,5%. La información para realizar la investigación fue extraída de la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística de 2006 y 2007.
El 50% de los niños afrouruguayos está en el sector más desfavorecido de la sociedad y sólo el 3,2% se ubica en el más favorecido. En el caso de la cobertura de salud de niños y adolescentes la investigación indica que "no se registran desigualdades raciales". Los niños afrodescendientes tienen mayores probabilidades de pasar al menos parte de su infancia en un hogar monoparental (con un solo padre).
A esta situación se suma que los niños afro tienen madres con menos recursos para asegurar el bienestar económico del hogar. Y sus madres son más jóvenes. "Esto significa que en general ganan menos porque el ingreso aumenta con la edad. Y las mujeres jóvenes tienen tasas más altas de desocupación". Además, las madres de estos niños tienen casi dos años menos de educación que las de los blancos. Por esto "es esperable que las condiciones en el mercado laboral sean peores", establece el libro.
Más de la mitad de las madres de los afrodescendientes no tienen empleo (53%) y es claramente mayor la proporción de las que tienden a tener trabajos irregulares. El 54% de las mujeres afrodescendientes no hacen aportes jubilatorios, mientras que lo mismo ocurre en el 37% de las madres de niños blancos. Esto confirma que tienen una menor capacidad de generar recursos, lo que repercute en la calidad de vida de sus hijos.
Entre 1996-1997 y 2007 se ensancha la diferencia entre niños y adolescentes negros y blancos, afirmó Cabella. Entre 1996 y 1997 la brecha de pobreza entre la población afro y la blanca era de 20,6% y en 2007 de 28,2%. Hoy en día, incluso en un mismo estrato de ingresos los niños y adolescentes afrodescendientes presentan condiciones de vida y resultados educativos peores que sus pares de ascendencia blanca.
La remuneración de un hombre afro es equivalente al 70% del sueldo de un blanco. Mientras que la paga promedio de las afrouruguayas equivale al 72% de la remuneración de las trabajadoras blancas. La discriminación en el ámbito laboral se refleja también en el tipo de trabajo. Un 35% de las trabajadoras afro son empleadas domésticas, frente a un 19% de las blancas.
Entre los hombres, la educación media y la experiencia en la empresa de los blancos es 1,5 y 1,4 años superior a las de sus pares negros, respectivamente. Entre las mujeres, ambas brechas son algo más significativas: 1,8 años en educación y 1,6 en experiencia en la empresa.
Algunas experiencias discriminatorias comunes que sufren los afrouruguayos "tienen que ver con los usos del lenguaje cotidiano (`trabajé como un negro chico`, por ejemplo), recibir atención de mala calidad o que no se siente nadie a su lado en el ómnibus", indica el estudio.
La escuela primaria fue la más mencionada como ámbito discriminador. La mayor parte de las personas consultadas fueron a escuelas públicas pero también hay anécdotas de colegios privados laicos y religiosos. Gran parte de los compañeros de la escuela no comparten juegos, no se sientan al lado de los niños negros, no los invitan a cumpleaños y los agreden psicológica y físicamente. Estos niños son "excluidos de los actos escolares y, si participan, la niña afro es la vendedora de pasteles, por ejemplo", contó Rudolf. De estas entrevistas y grupos surgió que la mayoría de los maestros y profesores minimizan los problemas raciales puntuales o incluso, en algunos casos, culpan a las víctimas.
![]() |
El autor cita seis mitos contradichos. El primero, el más importante: que los tupamaros nacieron para enfrentar el golpe de Estado y defender la democracia. Aunque la fecha de su primer golpe lo desmiente -julio de 1963, o sea diez años antes de la ruptura institucional- era preciso que un auténtico "histórico" del MLN lo ratificara. Martínez Platero niega que los tupamaros quisieran "defender la democracia" sino que alentaban "un objetivo socialista clarísimo, procubano" que era "hacer la revolución".
Otro mito derribado es que el MLN fue "totalmente inocente del ascenso militar". "Nosotros contribuimos a crear en el país una situación de desprestigio de las instituciones... Y en esa medida ayudamos a que los militares encontraran un campo más propicio para el golpe de Estado", reconoce Kimal Amir, fundador del 26 de Marzo, brazo político del MLN.
Otros testimonios confirman que la entrada del Ejército en escena fue algo buscado por la guerrilla bajo el lema "cuanto peor, mejor".
Un tercer mito, que el MLN perdió por causas ajenas a su propuesta política, es rechazado por los entrevistados que dicen que su error fue creer que un "foco" de guerrilleros iluminados bastaba para "despertar a las masas" y encender la revolución. La tesis oficial de que fueron vencidos por la traición de ciertos dirigentes, pero no por errores propios (como su "militarismo" exacerbado), es descartada.
El cuarto mito cuestionado es el que niega que el MLN practicara el terrorismo, algo insostenible si se recuerdan los atentados con bombas, algunos tan sangrientos como el del Bowling de Carrasco, o la muerte de inocentes en el copamiento de Pando. Los asesinatos del peón Pascasio Baez y del delincuente Roque Arteche (masacrado a fierrazos), prueban que los tupamaros reinstauraron la pena de muerte en un país que la había abolido.
El quinto mito es el del MLN "como modelo de virtud y ámbito de felicidad total". Las historias recreadas en este capítulo distan de ser un cuento de hadas.
La "literatura de las virtudes" de la guerrilla, incluidos los tiempos en prisión, queda desmentida por sus protagonistas que describen situaciones penosas y tragedias personales y familiares poco conocidas.
El sexto y último mito se relaciona con los tupamaros renunciantes en 1974, de quienes se dijo que le "pegaron un tiro en la nuca al MLN". Los disidentes (varios de ellos son voces de este libro) explican cómo tras el golpe de Estado concluyeron en que todo intento de alzarse en armas contra los militares era inútil, alargaría la dictadura y terminaría en un "baño de sangre". Por su realismo fueron condenados, en particular en los escritos de Fernández Huidobro.
En suma, "Historias tupamaras" descorre el velo sobre la cara oculta del MLN y lo hace con un trallazo seco, directo, de pocos adjetivos y opiniones del lúcido periodista que lo escribió.
Transcripción del artículo "Seis mitos tupamaros" por Antonio Mercader. "El País", 07-01-2009
![]() |
En el cuarto volúmen de "Orientales. Una historia política del Uruguay" Lincoln Maiztegui cubre el tumultuoso período que va desde los prolegómenos de la dictadura en 1972 hasta el regreso a la democracia en 1985. En su introducción el autor dice que "lo más terrible de este período, sin duda el más sombrío de la historia nacional, es que más allá de oportunistas, prevaricadores y sádicos, que nunca faltan, no es posible trazar una línea divisoria tajante entre buenos y malos, ángeles y demonios, víctimas y victimarios. Todos, militares y civiles, personeros del régimen y opositores, y en particular esa 'mayoría silenciosa' que constituye la esencia de todo pueblo, fueron, en diverso grado, víctimas en una suerte de enajenación colectiva que transformó la faz otrora plácida y autosuficiente del país en una máscara de doliente rictus. A lo largo de estas páginas, que esperamos sirvan para enmendar los mitos y leyendas que, a veces involuntariamente y otras con clara intencionalidad política, se han hecho correr sobre aquellos años, se trata de hacer realidad una vieja máxima que dice que las víctimas merecen compasión, pero que son los victimarios los que necesitan que se les comprenda. No para emitir un juicio moral, que en definitiva es y será siempre personalísimo, sino para asegurarse, hasta donde sea posible, que la pesadilla ha terminado y no podrá regresar jamás."
![]() |
Historia oculta
Estos libros describen hechos históricos que se vienen deformando y ocultando desde hace muchos años, y que el actual gobierno progresista pretende borrar mediante la fabricación de una historia oficial que se inculca a la fuerza en todos los institutos de enseñanza del país.
En efecto, gracias al monopolio de la enseñanza vigente, los maestros y los profesores de historia de todo el país le enseñarán a nuestros hijos lo que manda el programa oficial diseñado por funcionarios del gobierno progresista. No importa si nuestros hijos van a caballo a un liceo rural o en auto a un instituto que cuesta 5.000 dólares anuales. Todos aprenderán las mismas mentiras sobre la historia reciente.
Por lo tanto, parece improbable que libros como los que comentamos hoy puedan ser estudiados en una clase de historia, al menos mientras no cambien las estructuras y los programas educativos.

"Era mayo de 1939. En menos de dos años el Imperio del Japón arruinaría el espléndido aislamiento (un término que en realidad refiere a un período en la política exterior británica) de Estados Unidos, y lo arrastraría a la Segunda Guerra Mundial, terminando así con la Gran Depresión.
Pero en aquella tarde de mayo, los congresistas agonizaban sobre los persistentes males de la economía. Ninguna recesión previa había durado ni la mitad de aquella. La tasa de desempleo había superado nuevamente el 20%, aunque ya habían pasado siete años desde el inicio del New Deal. Henry Morganthau, el Secretario del Tesoro de Roosevelt estaba informando al Congreso con brutal honestidad sobre los resultados del más grande (hasta ese momento) experimento de política fiscal keynesiana:
Intentamos gastando dinero. Estamos gastando más de lo que lo hacíamos antes y no funciona. Mi propósito es uno sólo, y si estoy equivocado... que alguien más ocupe mi puesto. Quiero que el pueblo tenga lo suficiente para comer. Nunca pudimos cumplir con nuestras promesas... Digo que luego de ocho años de esta Administración tenemos la misma cantidad de desocupados que cuando empezamos... Y una enorme deuda que pagar.
Burton Folsom Jr. en su nuevo libro New Deal or Raw Deal ha desenterrado la cita de arriba y mucho más, un hallazgo histórico de extraordinaria actualidad.
El New Deal ha sido canonizado por los historiadores, pero Folsom nos recuerda que se trató de una serie de decisiones políticas hechas por políticos. Las motivaciones políticas a menudo determinaron el destino de los fondos federales. Los promotores del New Deal querían aliviar el sufrimiento, pero las víctimas en aquellos estados sólidamente demócratas como los del Sur Profundo eran menos importantes para ellos que aquellas de los estados cambiantes como New Jersey y Pennsylvania.
Como política económica, el New Deal fue un desastre. Sin embargo, los republicanos no pueden dormir pensando en que, como estrategia política, el New Deal fue muy efectivo. "
Tomado de la columna titulada "Back to the Future?" por Mona Charen. National Review Online, 24-02-2009
![]() |
28 Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos.
29 Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no engendraron y los pechos que no criaron!
30 Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas: ¡Cubridnos!
31 Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?
32 Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él.
33 Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
34 Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.» Se repartieron sus vestidos, echando a suertes.
35 Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido.»
36 También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre
37 y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!»
38 Había encima de él una inscripción: «Este es el Rey de los judíos.»
39 Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!»
40 Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena?
41 Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho.»
42 Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino.»
43 Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.»
44 Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.
45 El velo del Santuario se rasgó por medio
46 y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, = en tus manos pongo mi espíritu» = y, dicho esto, expiró.
47 Al ver el centurión lo sucedido, glorificaba a Dios diciendo: «Ciertamente este hombre era justo.»
48 Y todas las gentes que habían acudido a aquel espectáculo, al ver lo que pasaba, se volvieron golpeándose el pecho.
49 Estaban a distancia, viendo estas cosas, todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea.
Existe la multinacional de la bondad, la buena onda y la corrección política; una multinacional que tiene dioses y obispos, sus profetas y apóstoles y está muy emparentada con las iglesias y las religiones. La multinacional de la esperanza, del progresismo y del antiimperialismo. Uno de sus apóstoles más notorios es José Saramago.
Vista en retrospectiva, toda la obra de Saramago parece haber sido concebida para ganar el Premio Nobel. Pero después del Nobel nada de lo escrito por Saramago valió realmente la pena. Ahora, Saramago publica "El cuaderno", sus textos escritos entre 2008 y 2009 en el blog josesaramago.org. La escritura en los blogs tiende a ser urgente, breve, contundente. Así son los textos de Saramago. Como buen profeta de la Iglesia de la Corrección Política, tiene tres o cuatro enemigos contra los que insiste: George Bush, Silvio Berlusconi, la Iglesia Católica e Israel.
Alguien que habla tanto contra la Iglesia Católica pertenece, sin embargo, a una iglesia tan pecadora como la que critica. Es que a Saramago le molestan algunas iglesias, pero no le molestan otras. Condena los crímenes de HItler, pero no los de Stalin. Y critica a Israel, pero no a Venezuela. Y se burla de Bush y Berlusconi, pero no hace referencia a Chávez.
Después de los crímenes de Stalin, de las purgas y las delaciones, de los silencios cómplices y las miradas para los costados, un comunista como Saramago no podría escribir el siguiente párrafo:
"Si yo formara parte del gremio cristiano, el catolicismo vaticano tendría que interrumpir durante un momento los espectáculos estilo Cecil B. DeMille en que ahora se complace, para darse el enojoso trabajo de excomulgarme, aunque, cumplida esa obligación burocrática, se quedaría mano sobre mano: ya le escasean las fuerzas para proezas más atrevidas, puesto que los ríos de lágrimas llorados por sus víctimas empaparon, esperemos que para siempre, la leña de los arsenales tecnológicos de la primera inquisición".
El comunista Saramago habla como si ese párrafo no pudiera ser aplicable a su partido, con sus purgas, su inquisición, sus excomuniones, sus víctimas y sus asesinatos. Es la vieja ley de la balanza despareja. Se habla con vehemencia de algunos "pecadores" en nombre de algún principio "moral" o "religioso", pero se olvidan otros "pecados", otras "inmoralidades", otras "blasfemias".
Cada tarde, cuando escucho la demagogia barata y egocéntrica de Julio Toyos en "Esta boca es mía", me acuerdo de Saramago. Saramago sería perfecto como panelista de ese programa. Saramago es mejor escritor que Toyos, obviamente. Pere su cháchara es similar a la del filósofo del fútbol. Dice que Hillary Clinton debería usar el apellido de su padre. Que el mundo es de las mujeres luchadoras. Que hay una crisis moral. Que hay una esperanza con Obama, un presidente negro. Y bobadas por el estilo.
Es que Toyos y Saramago militan en la misma multinacional. Las multinacionales son malas, si. Todas, salvo la de ellos.
Tomado del artículo titulado "La internacional moralista" por Gustavo Escanlar. "Búsqueda", 09-07-2009, pag. 32.
El catedrático en derecho penal y abogado Miguel Langón presentó recientemente su libro "Defensas penales: el caso del Escuadrón de la Muerte", en el cual criticó que el fiscal del caso "desconoce los hechos" y que hay una "excesiva politización de la Justicia, según informó "Últimas Noticias" el 18-08-2009.
Al presentar el libro de su colega, el penalista Pedro Montano señaló que "se ha pretendido contar el plazo de prescripción desde que cambiaron las circunstancias políticas, incluso en algunos casos pretendiendo que sólo debería contarse desde la asunción de este gobierno".
Montano también subrayó que "ninguna mayoría puede hacer verdadero lo que es falso", en relación a la denunciada presunta existencia del Escuadrón de la muerte. En igual sentido, Langón apunta en su obra que "una arrolladora y prepotente propaganda se ha vertido sobre estos hechos (el Escuadrón de la Muerte) hasta hacerlos considerar una verdad".
En relación a la causa contra el empresario Miguel Sofía y los ex agentes de la DNII, Washington Grignoles, Pedro Freitas y Jorge Grau, Langón remarcó que el caso "se está estudiando por tercera vez" y que esto implica una "flagrante violación" del principio de no juzgar dos veces por el mismo delito.
El ex fiscal destacó que en su momento la Justicia militar no encontró culpable a Bardesio y criticó al ex fiscal del caso, Ricardo Perciballe, porque imputó a uno de los detenidos un homicidio (de Ramos Fillipini) que "ni siquiera Bardesio" señaló. "Un fiscal debe descubrir los hechos y nos los descubre porque los desconoce".
Langón denuncia asimismo que la retención del ex fotógrafo policial Nelson Bardesio, a la espera de su extradición desde Argentina, es errónea, como basarse en su testimonio durante su secuestro a manos del MLN para encarar el expediente por el Escuadrón. "Se mandó detener internacionalmente a la víctima de un acto criminal", subraya.
El jurista apunta que "aún admitiendo que dicho plazo empezó a correr desde el 1° de marzo de 1985, todos los delitos cometidos durante el período de facto estarían prescriptos a partir del 1° de marzo de 2005".
El ex fiscal penal cita incluso al canciller Gonzalo Fernández, quien sostuvo que "se ha producido la lamentable consolidación de la impunidad de los distintos públicos que incurrieron en violaciones de derechos humanos durante la pasada dictadura militar uruguaya".
Por su parte, el abogado Gastón Chávez expresó que la extensión de los plazos de prescripción en 1/3, como habilita el Código Penal, sólo se aplica si el juez considera al indagado como peligroso y que la peligrosidad debe medirse actualmente y no porque el indagado haya sido peligroso en el pasado.
"Los jueces han reinterpretado el Código en clave de culpabilidad", criticó Chávez y acotó que "se confunde la peligrosidad con la culpabilidad", que castiga a "un delincuente histórico". En tanto, Montano dijo que se está ante "un derecho penal de autor, del enemigo". Langón, en igual sentido, dijo que en Uruguay existe "un elevado grado de politización de la Justicia".
Comentario relacionado: "Derecho penal para enemigos", 20-05-2009.
![]() |
Se trata del tercer libro de Castells sobre el gobierno del Frente Amplio. El primero, La gran ilusión, el progresismo uruguayo, surgió en el comienzo de la administración que fue sucedido por Carnaval y populismo autoritario, la realidad del progresismo uruguayo, que agotaron dos ediciones.
En esta nueva obra, Castells prosigue denunciando la falta de respuesta a los grandes temas, las incompetencias, las improvisaciones, el doble discurso, del gobierno frentista, así como desarrolla las razones para no votar al Frente Amplio y previene de los peligros que aparejaria un segundo período en el poder de este populismo autoritario uruguayo, encaminando al país a adoptar el tipo sociedad que en otras latitudes representan los Chávez, los Evo Morales, los Correa y los Ortega.
(*) "Manual para Indecisos. Elecciones Uruguayas 2009". Artemisa Editores, Montevideo, 2009.
This page contains an archive of all entries posted to Comentario Nacional in the Libros category. They are listed from oldest to newest.
Libertas is the previous category.
Medio Ambiente is the next category.
Many more can be found on the main index page or by looking through the archives.