Los escépticos del cambio climático
aseguraron que los emails muestran "connivencia" de los
científicos del clima para retener información científica.
La BBC informó que la universidad pretende anunciar una investigación
oficial sobre el asunto y que dará información sobre
la misma en un futuro cercano. El 01-12-2009, la UEA anunció
que Phil Jones quedará separado temporariamente del cargo
de director de la UIC durante la investigación.
El robo fue descubierto el 17-11-2009, y el 19-11-2009
los archivos robados fueron distribuidos desde un servidor ruso
a varios puntos en Internet. El material robado fue publicado por
primera vez el 19-11-2009 en The Air Vent, un blog escéptico.
¿Qué dicen los mensajes?
Lo principal que se extrae de la lectura
de estos correos electrónicos es, en palabras del
blogger norteamericano John Hinderaker, una mentalidad de
bunker asediado por los enemigos, esto es, los escépticos.
Estos científicos creen sinceramente en la teoría
del calentamiento global, de un modo tan fanático que les
lleva a alegrarse de la muerte en 2004 del escéptico John
Daly o desear "darle una paliza" al también escéptico
Patrick Michaels.
Pero, sin duda, lo más importante es que
parecen plenamente dispuestos a maquillar sus datos para que se
ajusten a la teoría. Así, en un correo del pasado
28 de setiembre, uno de estos científicos anuncia su intención
de bajar 0,15 grados la temperatura registrada del océano
para que se ajuste a sus modelos climáticos.
Otro científico, David Parker, discute en
otro email la posibilidad de cambiar el período de
referencia para elaborar el índice de temperatura global.
Se opone afirmando que tal cambio podría confundir al público
y, sobre todo, reflejaría que el actual período es
menos cálido de lo que pretenden hacer creer.
Tim Osborn describe cómo algunos
datos son manipulados para ocultar que los resultados de un estudio
muestran una aparente tendencia al enframiento de la temperatura
del planeta. El propio Michael Mann, uno de los climatólogos
de cabecera del IPCC de la ONU, afirma en otro correo que sería
bueno "contener" la temperatura del "Período
Cálido Medieval ".
Manipulación de informes
Por su parte, Tom Wigley le comenta a otro
colega que el calentamiento en la superficie terrestre desde 1980
ha sido casi el doble que en los océanos, un dato que no
se debe salir a la luz, ya que podría ser utilizado por los
científicos escépticos como prueba de que los centros
urbanos constituyen auténticas islas de calor, sin que esto
nada tenga que ver con el calentamiento global.
También existe otro de 1999 en el que un
científico reconoce haber usado el "truco de Mike"
(Michael Mann, el del Palo de Hockey) en Nature para "ocultar
el descenso" de temperaturas. El "truco" en cuestión
consiste en ocultar la divergencia entre las temperaturas de 1960
en adelante y los registros de los anillos de los árboles
empleados para reconstruir el clima pasado. ¿Cómo?
Eliminando esos registros en los resultados durante los años
problemáticos, es decir, aquellos que no se ajustaban al
modelo.
También se observa la paranoia del propio
Mann, uno de los artífices de los informes del IPCC. Así,
en un correo reciente, este gurú del calentamiento
global protesta por la "máquina de ataque pagada por
las multinacionales", pese a que fluyen muchos, muchos más
fondos hacia los científicos que defienden el cambio climático
causado por el hombre que hacia los escépticos.
De hecho, en otro de los correos un climatólogo
británico se queja de un artículo cuestionando la
teoría del calentamiento porque es justo "lo que no
necesita" en sus esfuerzos para sacarle dinero a Siemens. Un
correo reconoce que están negociando con Esso, una de las
subsidiarias de Exxon. Y uno de los documentos muestra que el director
del CRU ha recaudado 13,7 millones de libras desde 1990.
Ocultamiento de datos
También existe algo más grave. Las
leyes británicas obligan a desvelar todos los archivos de
las investigaciones financiadas con dinero público, como
son las del CRU. Un correo pide a varios científicos
de diversas universidades que borren ciertos mensajes, lo que ha
sido interpretado como un posible intento de evitar verse obligados
a desvelar contenidos "incómodos" para la teoría
del calentamiento ante una posible petición bajo las leyes
británicas.
Uno de los correos, de hecho, reconoce que de verse
obligado a dar los datos de las estaciones de temperatura del CRU
preferiría borrarlos, lo cual podría estar relacionado
con esa "falta de espacio" que adujo en septiembre para
no revelarlos.
Conspiración para no dejar publicar
en científicos escépticos
Uno de los más repetidos mantras
de los climatólogos creyentes consiste en que los escépticos
no publican en revistas científicas respetables, las llamadas
peer-reviewed, y ellos sí. Pero parece que en parte esto
sucede por un esfuerzo concertado para que así sea.
Uno de los intercambios de correos desvelado se indigna ante la
publicación de un par de papers científicos de los
escépticos en la revista Climate Research y promueve un boicot
contra la misma.
Ese intento de acallar las publicaciones
científicas escépticas alcanza al IPCC, el macroinforme
de la ONU que se supone contiene toda la información relevante
sobre la ciencia del clima. Pues bien, otro de los correos
muestra a estos científicos indicando que harán todo
lo que puedan para evitar que un estudio contrario a sus teorías
llegue al IPCC, incluso aunque sea a costa de "redefinir lo
que significa un estudio peer-reviewed".
Phil Jones escribe a la Universidad de Hull
para intentar detener a su colega escéptica Sonia Boehmer
Christiansen; Michael Mann explica cómo destruir una revista
que ha publicado documentos científicos sobre el clima elaborados
por escépticos; en otro correo, el propio Mann dice que se
pondrá en contacto con la cadena británica BBC para
averiguar por qué permitió la publicación de
un artículo vagamente escéptico; otro correo
desvela que una carta de calentólogos enviada a The Times
fue redactada con la inestimable ayuda de Greenpeace...
El material tardará en ser examinado, pues
incluye cientos de correos, documentos científicos, datos
contables sobre los fondos recibidos para la investigación
y hasta el código empleado para las reconstrucciones del
clima pasado, ése que siempre se han negado a enviar a los
escépticos para su examen y ha tenido que ser reconstruido
por los estadísticos McIntyre y McKitrick.
¿Por qué no está esta
noticia en los medios?
Probablemente sea el mayor escándalo científico
en muchos años, sin embargo los medios de comunicación
han sido muy lentos en comenzar a difundir los detalles de este
caso. En
algunas regiones, como América Latina y Uruguay, la noticia
directamente no existe. ¿Por qué será?
Habría que preguntarle a los medios. ¿Será
que tomaron partido de antemano por las teorías alarmistas
en relación al cambio climático y esta noticia de
algún modo les pincha el globo?
CN va a difundir todas las noticias importantes
sobre el tema porque cree que el mundo tiene que tomar decisiones
graves sobre el calentamiento global y no puede depender de científicos
nucleados en un movimiento político internacional anticapitalista
que ahora se sabe que maquilla estadísticas e investiga el
fenómeno con subjetividades increíbles. Lamentablemente,
la mayoría de esas noticias van a estar en inglés,
dada la débil cobertura periodística que el asunto
tiene en general.