Ernesto Talvi, director de Ceres, dijo que "no es sorprendente" que el electorado apoye candidatos "sin saco y corbata" por los cambios que sufrió la sociedad. Asegura que con los sectores excluidos y un tercio de la clase media se obtiene mayoría electoral.
Talvi, consideró que "los cambios profundos en la sociedad uruguaya, impulsados por la crisis educativa y la emigración de los más calificados, dan base electoral al surgimiento de nuevos fenómenos políticos y a posibles tendencias populistas".
En este contexto, Talvi dijo que "no debería sorprender la aparición y el éxito de candidatos atípicos en cuanto a su lenguaje, su vestimenta y actitud, en contraste con los candidatos más formales, de saco y corbata". "No debería sorprender que un candidato de sesgo populista gane las elecciones", dijo, aunque no mencionó al senador José Mujica.
Por su parte, Mujica pareció coincidir con el diagnóstico de Talvi en "El Observador" del 25-05-2009, cuando dijo que "la base social del FA ha venido cambiando en los últimos 20 años". "Hoy hay otro Frente, de dientes podridos, que vive en la orilla de los pueblos, donde viven muchas mujeres solas llenas de gurises (...) El Uruguay del futuro es pobre, está naciendo ahí. Hay que hacer el esfuerzo ahí. El gran mensaje es ser inclusivo", agregó Mujica.
Talvi dijo que el sector de los excluidos representa hoy el 32% de la sociedad, cuando en 1985 era el 16%. Paralelamente la clase media disminuyó a razón de 12.000 personas por año en función de la emigración de los recursos humanos más calificados.
"La composición del electorado ha cambiado significativamente en los últimos 25 años y esto ha hecho que el centro de gravedad del votante promedio se haya movido desde el centro hacia propuestas de sesgo populista", sostiene el informe.
Talvi explicó que el sector de los excluidos -quienes ven mayores dificultades para el ascenso social y económico y dependen de la asistencia estatal o privada- se inclinarán en función de dichas propuestas populistas. Es así que "quien tenga la habilidad de capturar su voto contará con un piso electoral del 30%", dijo el ejecutivo. Si a esto se le suma la tercera parte de la clase media, se obtendría la mayoría electoral.
Asimismo, el estudio estimó las consecuencias que en el orden económico y de reglas de juego tuvieron en el marco de administraciones populistas (Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela): evolución de la intervención del Estado en la economía, regulación en los mercados, proteccionismo comercial y hostilidad respecto a la intervención extranjera directa.
Caída de la clase media. Creciente número de excluidos
De un 82% de la sociedad que en 1985 sostenía valores de "clase media" (esto es, que la posición en la vida depende del esfuerzo personal, la educación, el ahorro y el trabajo), se pasó a un 67% en 2008.
Mientras que de 16% de la población que se ubicaba en grupos de "excluidos" en 1985 (la posición en la vida no depende del esfuerzo personal y las posibilidades de ascenso son escasas y muy dependientes de programas de asistencia) se pasó a un 32%.
Un tercer grupo integrado por los que calificó como "aristocráticos" (para quienes la posición social en la vida se hereda) no varió en ese período.
Los excluidos quieren populismo
Los excluidos prefieren opciones electorales de sesgo populista, ya sean de izquierda o de derecha. Los "aristocráticos" buscan opciones de sesgo conservador y la "clase media" busca opciones de centro, ya sean de izquierda o de derecha. Al crecer en la sociedad los "excluidos" en detrimento de la "clase media", eso llevó a cambios en la composición del electorado nacional.
Por eso -dijo Talvi- "no debe sorprender la aparición y el éxito de candidatos atípicos en cuanto a su lenguaje, actitud y vestimenta", en clara alusión a Mujica y a diferencia de los candidatos "de saco y corbata". Hoy el "electorado proclive a propuestas populistas es del 31% y si logra convencer solo a un tercio de la `clase media` alcanzaría al 51% de los habilitados a votar", dijo Talvi.
Sin educación ni calificación
De acuerdo con la educación actual y la emigración de jóvenes calificados, "vemos a futuro que aumenta en forma dramática la mano de obra de baja calificación" y eso llevará a que "en 25 años vamos a ser una sociedad más fragmentada". Basado en las pruebas PISA de educación, Talvi señaló que el 45% de los estudiantes uruguayos "no tiene las destrezas mínimas para insertarse en la sociedad".
El economista propuso que se puede "modificar esa realidad" y para eso -entre otras cosas- se debe "atacar el grave fracaso" del sistema educativo. "Mucho se puede hacer desde la escuela y el liceo", agregó.
Entrevista con Cotelo en "El Espectador"
El 28-05-2009, Talvi se explayó en sus conclusiones sobre la situación social del país y su repercusión electoral, en reportaje de Emiliano Cotelo en "El Espectador". Dijo que "el país ha tenido un deterioro extraordinario de la composición de la sociedad, en particular ha habido un achicamiento enorme de su clase media, una clase media que está sustentada en valores que todos los uruguayos apreciamos. Es decir que la posición en la vida se gana a partir del esfuerzo personal: la educación, el trabajo, el ahorro. Esa clase media se ha visto menguada por dos efectos muy importantes. Por un lado el fracaso estrepitoso del sistema educativo, especialmente en los contextos socioculturales más desfavorables. Si vemos las pruebas de evaluación internacional que organiza la OCDE cada tres años y en la cual Uruguay participa, son 56 países, donde se evaluaron aproximadamente 6.500 estudiantes uruguayos de todos los perfiles socioeconómicos que concurren a liceos públicos y privados, chicos de 15 años que están terminando la educación obligatoria y con edad para ingresar en la fuerza de trabajo, el 45% de los estudiantes no posee las destrezas mínimas en ciencias, comprensión lectora y matemáticas para insertarse productivamente en la vida ciudadana ni en el mercado laboral y está en situación de exclusión potencial. Es más, las lagunas de aprendizaje de ese período de la vida son muy difíciles de rellenar en períodos posteriores. Esto quiere decir que 45 de cada 100 jóvenes que van ingresando a la fuerza de trabajo no poseen las destrezas mínimas y son excluidos potenciales, va a ser muy difícil que puedan progresar social y económicamente sobre la base de su esfuerzo, y por ende van a quedar dependientes eventualmente de la asistencia estatal para tener alguna forma de ascenso. Esa es una de las fuerzas que están haciendo menguar la clase media, el fracaso del sistema educativo."
"Y la otra gran fuerza es el proceso sostenido de emigración que ha tenido el país. El perfil del emigrante es joven, 81% de los que emigraron en los últimos 25 años tiene entre 15 y 44 años, y calificados, más del 80% tiene calificación media o alta. De modo que los que emigran son más jóvenes y más calificados que los que se quedan, y por ende son parte de lo que llamamos la clase media. Entonces por un lado la clase media ha emigrado a razón de 12.000 personas por año promedio en los últimos 25 años, y por otro, de cada 100 chicos que ingresan a la fuerza de trabajo 45 no poseen las destrezas mínimas para insertarse productivamente en la vida laboral y progresar sobre la base de su esfuerzo. Eso ha producido un cambio dramático en nuestra sociedad en la última generación, que ha hecho que la clase media se haya comprimido de lo que estimamos era un 82% de la población en el año 85, que sostenía valores de clase media, a un 67%, y que haya habido un crecimiento de estos grupos excluidos del 16 al 32% de la población mayor de 18 años."
"Ceres hizo los primeros estudios sobre el tema del fracaso educativo en el año 98, los dirigieron dos prestigiosos académicos, el doctor Pablo da Silveira y la doctora en Ciencias Políticas Rosario Queirolo. Y ya entonces denunciamos a viva voz que el país estaba fracasando estrepitosamente en formar a los chicos, especialmente en los contextos socioculturales más desfavorables. No porque los chicos en edad escolar no asistan a la escuela -entre los 6 y los 11 años la cobertura escolar es casi del 100%, es decir que los chicos que están en edad de ir a la escuela van en todos los contextos socioeconómicos, y lo mismo pasa en el primer ciclo de liceo-, sino por la calidad de los aprendizajes. De modo que estábamos juntando a cientos de profesores y maestros con miles de estudiantes en edificios más o menos funcionales todos los días, y sin embargo una parte importante de nuestros chicos no lograba aprender dentro del aula lo que se necesita para poder luego progresar en la vida con base en su esfuerzo. Esto lo venimos diciendo desde hace 11 años, cuando hicimos los primeros estudios, que el país no ha logrado darles a sus ciudadanos las oportunidades que los alienten a quedarse."
¿Por qué crece el populismo?
Durante la entrevista con Cotelo, Talvi afirmó que "este proceso de cambio en la sociedad" implicó un "vaciamiento de nuestra clase media y crecimiento de excluidos potenciales que no tienen la expectativa de que ellos ni sus hijos puedan progresar en la sociedad. Esto ha llevado a un proceso de fragmentación social que si se proyecta en el tiempo y nada cambia respecto al tema educativo y a las oportunidades que hagan que nuestros ciudadanos quieran quedarse en el país, trabajar en el país, invertir en el país, llevará a engrosar cada vez más las filas de trabajadores de baja calificación, a achicar las de los que tienen una calificación media, y vamos a quedar con una sociedad con una elite altamente calificada y muy bien paga, y una masa de trabajadores de baja calificación y de bajos salarios. Eso es lo que se llama fragmentación social, eso es lo que Uruguay nunca ha tenido, y eso es la regla en la mayor parte de los países de América Latina. Corremos el riesgo de aquí a una generación, nada más que a una generación, de transformarnos en un país latinoamericano, habiendo vaciado por completo a nuestra clase media."
"Cada uno de estos grupos expresa ciertos valores y ciertas preferencias políticas. Nosotros decimos qué es lo que la clase media quiere: previsibilidad para planear su futuro con base en su esfuerzo, y oportunidades para que ese esfuerzo eventualmente le sea retribuido. Por ende creemos que, hablando a grandes rasgos, la clase media va a tener preferencias muy volcadas hacia el centro del espectro político, ya sea opciones de centroizquierda o de centroderecha, hacia ese centro que ofrezca esa previsibilidad y esas oportunidades. En cambio el grupo excluido, que no tiene posibilidades ciertas de progreso por la vía de su propio esfuerzo y que va a quedar muy dependiente del asistencialismo estatal, eventualmente va a inclinarse por propuestas que podríamos calificar como de sesgo más populista."
¿Qué quiere decir populismo?
Talvi dijo en el reportaje que "populista quiere decir que contemplen programas de redistribucionismo activo a favor de estos grupos". "El peligro es caer en la tentación de que porque ese electorado está allí y uno quiere cautivarlo y empatizar con él, eso vaya asociado a políticas de sesgo populista."
"Si usted me está preguntando si el senador Mujica empatiza con este electorado le digo que sí, además las encuestas lo indican. Si me pregunta si este electorado empatiza con el senador Mujica y se siente en cierto punto representado por él también le digo que sí. No hay nada de malo en ello. Tampoco hay nada de malo en que tenga propuestas de inclusión social que atiendan a esos grupos. El problema y el peligro están en la tentación del populismo, porque el populismo -era lo que usted me preguntaba- es una forma de hacer política, es una forma de gobernar que no es de izquierda ni de derecha. Es un redistribucionismo asistencial sin contrapartida, que genera una dependencia de quien recibe la asistencia estatal, y que no les ofrece una salida ni a ellos ni a sus hijos. Muchas veces esa asistencia se hace por vías que esquivan los mecanismos institucionales. Ejemplos: los poderes especiales que se le dieron al señor Kirchner para administrar el presupuesto; en el pasado la inflación -impuesto que no se legisla- fue un mecanismo que usó este tipo de gobiernos. Finalmente donde el populismo hizo carne como forma de hacer política y como forma de gobernar se destruyeron la previsibilidad, la estabilidad, la organización económica, el futuro, y se instalaron el caos y la pobreza. Es contra ese peligro que estamos advirtiendo."
Cómo revertir la fragmentación social
"Para recuperar esa sociedad digna, de clase media, de oportunidades, que alguna vez supimos ser", Ernesto Talvi propuso "atacar tres problemas serios".
"El primero es la reinserción de los grupos ya excluidos a la sociedad. Es cierto, este gobierno ha tenido, primero a través del Plan de Emergencia y ahora del Plan de Equidad, políticas orientadas hacia eso, pero a estos programas no hay que juzgarlos solo por sus intenciones, que pueden ser nobles y loables, sino por su diseño y su implementación. Y lamentablemente, especialmente en el Plan de Emergencia -todavía no hemos evaluado en profundidad el Plan de Equidad, y tenemos que reconocer que el Mides ha sido muy abierto en cuanto a recibir a los investigadores de Ceres para ilustrarnos sobre lo que se está haciendo con total y absoluta transparencia. Nobleza obliga a reconocer este hecho- ha habido fallas en lo que tiene que ver con las contrapartidas -que los chicos asistan a la escuela, reciban asistencia sanitaria-, en la implementación, y sobre todo en la evaluación de sus resultados. Esa es una de las áreas en las que vamos a tener que trabajar muy seriamente."
"Segundo, tenemos que atacar el problema de la falta de oportunidades. Para ello hay que ir derribando las barreras que nos separan de los países más prósperos, aprendiendo de las experiencias de aquellos que han tenido éxito, adaptándolas a nuestra cultura, a nuestra historia y a nuestras circunstancias."
"Y tercero, atacar el problema del fracaso del sistema educativo con una reforma focalizada de la educación. Esto es muy importante, porque si nos planteamos que el fracaso académico se debe a temas contextuales, como el nivel de ingreso, el nivel educativo del padre o de la madre, el hacinamiento en el hogar, la nutrición, y decimos que hay que arreglar todos estos problemas antes de que los chicos de contextos socioculturales desfavorables rindan en la escuela o en el liceo, tenemos delante un problema de una inmensidad que nos paraliza. En nuestra propuesta hemos identificado claramente que si se actúa a nivel del establecimiento liceal o escolar se pueden lograr resultados excepcionales en materia de mejora académica, aun en los contextos socioculturales desfavorables."